El suceso tuvo lugar mientras en el sitio aún se ejecutaban las operaciones de búsqueda y rescate, además de la recuperación de cuerpos entre los escombros, en medio de la crisis estructural que dejaron los sismos en el litoral central.
Según el relato de las personas presentes, los uniformados ingresaron al edificio en pleno operativo de rescate, momento en el cual familiares y voluntarios se encontraban enfocados en localizar a posibles sobrevivientes o recuperar restos humanos. De acuerdo con las denuncias, los agentes se desplazaban por áreas específicas de la edificación.
La situación alcanzó un punto crítico debido a la desesperación de las familias y la falta de transparencia en los protocolos de actuación en la denominada zona cero. Las mujeres confrontaron a los funcionarios, exigiendo respuestas claras ante el caos imperante tras la tragedia.
La situación escaló cuando las mujeres, en un acto de indignación ante lo que consideran una irregularidad, arrebataron el dinero y procedieron a destruirlo. Foto: Cortesía.
En medio de la acalorada discusión, las ciudadanas lograron arrebatar la caja y, movidas por la indignación y la tensión emocional, procedieron a romper los billetes que se encontraban en su interior.
Denuncias de irregularidades y tensión marcan las labores de rescate
Este evento se suma a una creciente ola de denuncias difundidas a través de plataformas digitales, donde habitantes y allegados a las víctimas han señalado presuntas irregularidades durante las labores en las zonas impactadas. Entre los reclamos destacan reportes sobre la presencia de funcionarios que habrían saqueado inmuebles, además de quejas por supuestas demoras, desorganización y actuaciones que habrían obstaculizado las tareas de salvamento.
Paralelamente, diversos testimonios de residentes describen un panorama complejo en La Guaira, donde la prioridad de la población sigue siendo la localización de desaparecidos entre los escombros, mientras enfrentan condiciones críticas, carencia de recursos, falta de personal especializado y un ambiente de marcada tensión en los puntos de mayor devastación.