El repentino desbordamiento de estos caudales inundó el casco urbano, arrastrando grandes cantidades de lodo y sedimentos hacia las zonas residenciales y comerciales. Según el primer reporte oficial de las autoridades locales, el evento ha dejado a más de 100 familias damnificadas, afectando a unas 350 personas y causando daños materiales de gran envergadura. Afortunadamente, gracias a las labores de desalojo preventivo ejecutadas con prontitud, no se han registrado pérdidas humanas ni heridos.
Impacto en la infraestructura y zonas críticas
La fuerza del temporal ha dejado una huella profunda en la región, comprometiendo gravemente el sector comercial, educativo y vial:
Las comunidades de La Recta, Recta II, Recta III, El Puente La Sabanita, Los Bendecidos y la Avenida 24 de Julio sufrieron el ingreso de agua y lodo en viviendas y establecimientos. Asimismo, en el sector Villa Esmeralda, las instituciones educativas Ester Montilla y Doña Domina de León reportaron anegaciones severas y acumulación de sedimentos en sus instalaciones.
La conectividad terrestre también se vio seriamente afectada, especialmente en la Troncal 007, donde el desbordamiento interrumpió el paso hacia la parroquia Peña Blanca, dejando incomunicado al estado Portuguesa con las entidades vecinas de Lara y Trujillo. Adicionalmente, más de 20 comunidades rurales permanecen aisladas debido a la destrucción total de sus vías de acceso.
Respuesta ante la emergencia
Ante este escenario, el alcalde del municipio Unda, Edwar Giménez, oficializó la declaratoria de estado de emergencia general. Como medida de contingencia, se habilitaron la Iglesia de Chabasquén y el gimnasio local como refugios temporales para brindar alimentación, alojamiento y asistencia médica integral a los evacuados.
Equipos de Protección Civil, bomberos y efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se mantienen desplegados en las zonas afectadas, realizando labores de evaluación de daños, recuperación de enseres y monitoreo constante de los niveles de agua. Estas acciones cuentan con el apoyo fundamental de los habitantes de la zona, quienes se han sumado voluntariamente a las tareas de limpieza y remoción de escombros.