Los dirigidos por Hossam Hassan se preparan para enfrentar a Australia en los dieciseisavos de final, mientras que el futuro mundialista de los iraníes permanece en suspenso, dependiendo de lo que ocurra en los Grupos J, K y L.
El marcador se abrió a favor de los egipcios gracias a una anotación de Mahmoud Saber, quien aprovechó un rebote tras un disparo de Mohamed Salah para enviar el esférico al fondo de la red.
Apenas al minuto nueve, Irán tuvo la oportunidad de igualar desde el punto penal tras una falta sobre Mehdi Taremi, pero el guardameta Mostafa Shobeir se lució al detener el cobro.
Shobeir continuó siendo figura al evitar un tanto de Milad Mohammadi, aunque poco después Ramin Rezaeian logró concretar el empate con un remate desde un ángulo complicado. El portero egipcio tuvo un momento de incertidumbre antes del descanso tras un mal cálculo en un centro, pero el cabezazo de Shoja Khalilzadeh se fue desviado.
Durante la segunda mitad, Egipto mantuvo el control del esférico, atento a los resultados del encuentro entre Bélgica y Nueva Zelanda que definían su posición final.
En los minutos finales, Irán buscó desesperadamente la victoria, pero un gol de Shoja Khalilzadeh fue invalidado por fuera de juego tras la intervención del VAR. Finalmente, Shobeir selló su gran actuación con una atajada clave ante Saeid Ezatolahi, asegurando el empate definitivo.