En una entrevista concedida a la agencia EFE desde Nueva York, Infantino subrayó que, en un torneo donde se disputan ocho encuentros en un lapso de 39 días, ofrecer un breve respiro a los futbolistas resulta fundamental para su bienestar. Esta disposición se aplica en las diversas sedes de Estados Unidos, Canadá y México debido a las elevadas temperaturas registradas.
No obstante, la decisión ha sido objeto de cuestionamientos por parte de técnicos, jugadores y seguidores, quienes argumentan que estas interrupciones de aproximadamente tres minutos, que a veces se extienden un poco más, fracturan la dinámica natural del balompié.
Igualdad de condiciones en el terreno
Infantino enfatizó que la FIFA tiene el deber de ofrecer condiciones equitativas para todos los participantes. A su juicio, permitir pausas solo en ciertos partidos otorgaría una ventaja competitiva injusta. El dirigente explicó que resulta complejo aceptar que un entrenador pueda ajustar su estrategia aprovechando el calor en un encuentro, mientras que en otro donde la temperatura sea ligeramente menor, no se cuente con la misma oportunidad. Por ello, la medida se aplica de forma estandarizada.
Ante los rumores que sugieren que estas pausas responden a intereses comerciales o de transmisión televisiva, el presidente de la FIFA fue tajante al negar cualquier beneficio económico. Aseguró que los contratos estaban cerrados con anterioridad y que la decisión obedece exclusivamente a criterios deportivos. Asimismo, recordó que en la pasada final de la Champions League se aplicó el mismo protocolo sin que surgieran quejas, a pesar de haberse jugado en horario nocturno.
Evaluación del impacto
Aunque Infantino admitió que las pausas podrían influir en el desarrollo de los partidos, prefirió no calificar dicho impacto como positivo o negativo, señalando que el organismo se encuentra en proceso de análisis. El dirigente destacó la alta intensidad que se ha observado en el torneo, donde los equipos mantienen su vocación ofensiva hasta el pitazo final, aprovechando estos instantes para recuperar energías.
Finalmente, Infantino expresó su satisfacción con el desarrollo del evento, resaltando la calidad de los partidos, el alto número de goles y la entusiasta acogida que el torneo está recibiendo en ciudades históricas y en nuevas sedes, consolidando una experiencia fantástica desde Nueva York hasta Los Ángeles.