El suceso tuvo lugar pasadas las 9:00 a.m. en la intersección de la Rua Beth Lago y la Rua Rivadávia Campos. Vecinos de la zona alertaron a los cuerpos de seguridad tras escuchar fuertes detonaciones, lo que movilizó de inmediato a los bomberos al sitio del impacto. La colisión provocó un incendio de gran magnitud, visible a varios metros de distancia, debido a que los restos de una de las aeronaves cayeron sobre un establecimiento comercial.
Saldo fatal tras el impacto
El Cuerpo de Bomberos Militar de Río de Janeiro ratificó que no hubo sobrevivientes entre las tripulaciones. Se detalló que en uno de los aparatos viajaban cinco personas, mientras que en el segundo solo se encontraba el piloto. Las autoridades procedieron a acordonar el perímetro para resguardar la escena y facilitar las labores de rescate.
Incendio en concesionario de autos eléctricos
Uno de los helicópteros se precipitó directamente sobre el estacionamiento de un concesionario de vehículos eléctricos, causando una explosión que afectó a cerca de veinte unidades estacionadas en el lugar. La columna de humo negro fue intensa, requiriendo una intervención rápida de los equipos de extinción de incendios. El segundo helicóptero cayó a unos 100 metros del primer punto de impacto, sin llegar a registrarse una explosión en ese segundo aparato.
Investigación en curso
Peritos de aviación y autoridades locales han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer las causas exactas del choque. Hasta el momento, no se ha emitido un reporte oficial sobre posibles fallas mecánicas o condiciones meteorológicas adversas que pudieran haber influido en el accidente. Los habitantes del sector expresaron su profunda consternación ante la magnitud de la tragedia ocurrida en una zona urbana de alta concurrencia.