La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York informó sobre este avance judicial el miércoles 3 de junio. Según las investigaciones, los implicados formaban parte de la facción denominada ‘Anti-Tren’, una célula que opera en suelo estadounidense con el objetivo de expandir el control territorial y fortalecer las actividades delictivas de la banda original.
De acuerdo con los fiscales federales, el asesinato de las dos víctimas fue parte de una estrategia de violencia extrema empleada por la organización para consolidar su presencia en el país.
Los acusados, quienes ingresaron de forma irregular a territorio norteamericano, enfrentan ahora penas que podrían extenderse por varias décadas tras las rejas. Este caso es considerado un hito en la lucha del Departamento de Justicia contra el Tren de Aragua. Las autoridades han documentado que esta estructura criminal está involucrada en una amplia gama de delitos, tales como secuestros, extorsión, trata de personas, explotación sexual y narcotráfico.
Desde febrero de este año, la Fiscalía mantiene una acusación formal contra 27 miembros y asociados de esta red por crímenes organizados y conspiración. ‘Estos sujetos ejecutaron actos de violencia extrema que arrebataron la vida de ciudadanos estadounidenses y generaron zozobra en las comunidades’, declararon voceros federales al confirmar la resolución del caso.
La ofensiva nacional contra esta organización ha derivado en la acusación federal de más de 260 integrantes desde 2025. Actualmente, los cuatro implicados se mantienen bajo custodia federal a la espera de la audiencia donde se dictará la sentencia definitiva por su participación en el doble homicidio.