Esta jornada, bajo el lema “Trabajador protesta, quédate en tu casa”, se extenderá durante 12 horas consecutivas, iniciando a las 7:00 de la mañana y finalizando a las 7:00 de la noche. Con esta acción, el gremio busca presionar al Ejecutivo Nacional frente a la severa crisis económica y social que afecta el sustento de los educadores y sus familias.
Los representantes gremiales denunciaron un incremento en las medidas de presión institucional, reportando la suspensión injustificada de sueldos a más de 50 mil trabajadores del sector. La dirigencia sindical catalogó estas acciones como acoso laboral y penalizaciones arbitrarias, expresando especial preocupación por los afectados, entre los que figuran personal en periodo de lactancia y docentes con enfermedades crónicas, quienes han quedado desamparados del sistema de seguridad social.
Contratación colectiva estancada y salarios precarios
El núcleo del conflicto reside en el estancamiento de la discusión de la Tercera Convención Colectiva Única y Unitaria. Los sindicatos señalan que el Gobierno Nacional mantiene congeladas 49 cláusulas de carácter económico, lo que impide cualquier ajuste en las tablas salariales y beneficios contractuales.
“La realidad es que hoy un docente venezolano sobrevive con un sueldo básico pulverizado que apenas ronda el equivalente a 2,30 dólares mensuales, una cifra que condena al magisterio a la pobreza extrema y viola flagrantemente el derecho constitucional a un salario digno”, enfatizaron los portavoces.
Agenda de lucha: Cronograma del 1 al 12 de junio
La paralización del 10 de junio forma parte de un cronograma de movilización nacional que se desplegará del 1 al 12 de junio. La agenda de conflicto incluye las siguientes acciones:
Jornadas de agitación informativa: Despliegue de piquetes en las cercanías de centros electorales y puntos estratégicos de las comunidades.
Campaña digital: Activación de protestas simultáneas y difusión de las tablas salariales reales a través de las redes sociales.
Asambleas en planteles: Encuentros directos en escuelas y liceos para informar a padres y representantes sobre la precaria infraestructura escolar y la realidad socioeconómica de los maestros.
El gremio docente reafirmó que, a pesar de las represalias, se mantendrán en las calles de manera pacífica, exigiendo la restitución inmediata de sus derechos, el cese de las suspensiones salariales y la firma de un contrato colectivo que dignifique su labor en el país.
