La disposición, respaldada por un memorando interno y confirmada por fuentes cercanas al proceso, se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer el sistema migratorio nacional. Según los reportes, se trata de una medida transitoria enfocada en asegurar que cada aprobación cumpla con los estándares de control más recientes.
Nuevas medidas de seguridad para solicitudes de inmigración
Representantes del ejecutivo han justificado esta iniciativa como un paso esencial para robustecer los mecanismos de evaluación de los solicitantes y mitigar cualquier riesgo de irregularidad. El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis), Joe Edlow, ha enfatizado en diversas ocasiones que el objetivo principal es eliminar el fraude y el abuso dentro del sistema, incluso si esto conlleva restricciones más severas.
Por su parte, el portavoz de Uscis, Zach Kahler, detalló que la agencia ha ampliado su capacidad de acceso a las bases de datos federales de antecedentes penales para optimizar los procesos de verificación. “El procesamiento sigue su curso mientras aplicamos estos requisitos reforzados de revisión. Cualquier retraso en la emisión de decisiones debería ser breve”, afirmó en un comunicado.
Esta pausa en la resolución de expedientes podría impactar a quienes gestionan su residencia permanente, permisos laborales, así como a los beneficiarios de programas como DACA y TPS. De acuerdo con la información disponible, las actividades se normalizarán una vez que el Uscis complete las verificaciones de seguridad pertinentes, incluyendo aquellos casos que ya habían sido aprobados antes de la entrada en vigor de esta normativa.
Cabe recordar que, a finales de noviembre, el Uscis también detuvo las decisiones sobre solicitudes de asilo tras un incidente de seguridad relacionado con un ciudadano afgano, manteniendo dicha suspensión hasta garantizar una evaluación exhaustiva de cada caso.