Una delegación compuesta por representantes gremiales y miembros de la sociedad civil se trasladó hasta la sede diplomática estadounidense para consignar 58 expedientes que contienen diversas peticiones consideradas de carácter urgente para la nación. Entre las demandas principales, los manifestantes hicieron énfasis en la necesidad de liberar a los presos políticos y detener los actos de tortura contra quienes permanecen bajo custodia.
Los documentos fueron recibidos por Rafael Torres, jefe de la oficina de investigaciones de Norteamérica, quien, aunque no ofreció declaraciones oficiales, confirmó que los expedientes serían remitidos a las instancias correspondientes.
Por su parte, el abogado Eduardo Torres comunicó a medios locales que mantienen un canal de comunicación abierto con el Portafolio de Derechos Humanos de la Embajada, aguardando respuestas formales por escrito. Ante la falta de soluciones inmediatas, el sector laboral ha convocado a una nueva jornada de protesta para el próximo 30 de abril, con la intención de llegar hasta el Palacio de Miraflores.
Voces de la protesta
Raisa Pulido, representante del sector forestal de Guayana, manifestó su rechazo a las condiciones salariales actuales, calificándolas como insuficientes frente a la realidad económica. “No queremos salarios de miseria; no merecemos migajas, exigimos calidad de vida”, declaró.
En la misma línea, José Marcano, integrante de la coalición sindical nacional, instó al cumplimiento de la Ley Orgánica del Trabajo, subrayando la importancia de proteger los derechos adquiridos, especialmente en lo referente a prestaciones sociales y servicios de salud. “Uno se jubila para vivir de todo lo que trabajó y hacerlo con dignidad”, enfatizó.
Finalmente, la profesora Luisa Rada informó que, debido a las condiciones climáticas adversas, la comisión decidió no desplazarse nuevamente a la sede diplomática, optando por entregar un documento con cuatro exigencias clave y difundir los avances de sus gestiones a través de plataformas digitales.