El estado Portuguesa se posiciona como una de las entidades más golpeadas, donde las precipitaciones registradas durante la madrugada del martes provocaron inundaciones severas en Acarigua y Araure. La acumulación de agua, agravada por la insuficiente capacidad de los drenajes, paralizó el tránsito en avenidas principales y dejó vehículos atrapados, una situación que fue ampliamente documentada en redes sociales.
Las áreas próximas al terminal de pasajeros, así como las avenidas Rómulo Gallegos y Los Pioneros, fueron los puntos críticos en la región. Adicionalmente, diversos sectores experimentaron cortes eléctricos prolongados. Barrios como América, Fundación Mendoza y La Goajira en Acarigua, junto a urbanizaciones como Los Molinos y Villa Araure, reportaron fallas que se extendieron por varias horas.
A este panorama se suman las deficiencias en el suministro de agua potable, un problema crónico que los residentes aseguran se intensifica con la llegada de las precipitaciones. Guillermo Medina, habitante de la zona, señaló que la situación se repite anualmente sin que se presenten soluciones definitivas.
Aunque no se han reportado personas damnificadas, los organismos de gestión de riesgo mantienen operativos de monitoreo en ríos, caños y drenajes para prevenir desbordamientos. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, que anunció el inicio de la temporada el pasado 2 de abril, ha pronosticado precipitaciones variables en gran parte del país debido al aumento de la humedad y la influencia de los vientos alisios.
Las lluvias también han impactado estados como Apure, Barinas, Cojedes, Mérida, Táchira, Trujillo, Lara y Zulia. En el municipio San Judas Tadeo del estado Táchira, al menos 140 familias quedaron incomunicadas tras el colapso de una vía, mientras que deslizamientos de tierra forzaron evacuaciones. En Monagas, los fuertes vientos afectaron viviendas en Maturín, dejando a varias familias sin techo. Por su parte, en Zulia, la caída de árboles y el desbordamiento de drenajes causaron bloqueos viales e interrupciones eléctricas, afectando incluso el acceso a centros de salud. En Mérida se realizaron evacuaciones preventivas, mientras que en Caracas se iniciaron jornadas de limpieza en quebradas para mitigar riesgos.