Mediante un comunicado difundido en redes sociales, la Fiscalía indicó que Romero era requerido por la justicia desde el 26 de mayo de 2025 por los delitos de estafa y asociación. Por esta razón, fue arrestado el pasado 13 de febrero en el Aeropuerto Internacional La Chinita de Maracaibo, en el estado Zulia.
La institución añadió que este martes se llevó a cabo la audiencia de presentación del asesor petrolero, en la cual el Ministerio Público pidió una medida cautelar sustitutiva de libertad, consistente en un régimen de presentación. “Dicha solicitud fue acordada por el órgano jurisdiccional competente”, se lee en el texto.
“Es necesario precisar que dicho procedimiento no guarda relación alguna con temas petroleros ni con actividades conexas a ese sector, como ha sido difundido en distintos espacios mediáticos. El Ministerio Público hace votos permanentes a favor del proceso de diálogo del país”, puntualizó la institución.
Según el medio español ABC, Romero fue capturado en el terminal aéreo de Maracaibo justo cuando se preparaba para tomar un vuelo nacional hacia Caracas, donde tenía pautada una agenda de encuentros con compañías petroleras internacionales. Esto ocurre en un contexto en que Estados Unidos y otros actores globales impulsan la reactivación de la producción de crudo e inversiones en la industria venezolana.
El experto, con una vasta trayectoria en el área y considerado una figura clave para la estabilización del sector petrolero del país, fue retenido sin que se le notificaran cargos formales ni se le diera una explicación clara por parte de las autoridades, lo que generó dudas sobre posibles motivaciones políticas detrás de su arresto.
De acuerdo con ABC, el propio Romero contó que la orden de captura “apareció en la computadora” mientras verificaba su documentación para el embarque. Fue abordado por efectivos policiales y de Interpol en el aeropuerto zuliano sin que le presentaran cargos y pasó la primera noche en una oficina de la organización policial.
Debido a su avanzada edad y a su estado de salud, las autoridades le permitieron permanecer bajo custodia en una clínica privada de Maracaibo, cuyos costos fueron cubiertos por él mismo, en vez de ser recluido en un calabozo. Durante su detención, sus dispositivos electrónicos le fueron confiscados, lo que le impidió asistir a las reuniones programadas con representantes de firmas internacionales para proyectos de inversión y recuperación de la industria energética.
Romero había ingresado a Venezuela días antes procedente de Panamá, tras una escala en Colombia, utilizando su pasaporte estadounidense. Para sus vuelos internos, empleaba su cédula de identidad venezolana, como lo exige la ley para quienes poseen dicha nacionalidad.