Este despliegue abarca la consolidación de todos los dispositivos de la Fuerza Pública, incluyendo reconocimientos desde el aire, soporte de fuego del Ejército y operaciones coordinadas con la Fuerza Aérea Colombiana.
Según lo comunicado por el ministro Pedro Sánchez, esta medida responde al “deber del Estado de salvaguardar a las comunidades, mantener el control territorial y detener el accionar de los grupos armados, bajo principios de legalidad, firmeza y respeto por la vida”.
Las acciones se llevan a cabo de manera conjunta entre las Fuerzas Militares y la Policía, lo que ha permitido —según el balance oficial— que las carreteras principales, secundarias y terciarias del Catatumbo se encuentren transitables y sin restricciones, bajo la vigilancia de la presencia institucional en la región.
“Las vías en el Catatumbo y el norte de Santander actualmente operan con normalidad. Estamos colaborando estrechamente con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y nuestro Ejército para asegurar estos tramos mediante puntos de control, así como con sobrevuelos en las rutas Cúcuta–Tibú y Tibú–La Gabarra”, indicó el Ejército.
El Ministerio de Defensa instó a la ciudadanía a reportar de forma oportuna y confidencial cualquier suceso sospechoso, así como casos de extorsión o secuestro, a través de las líneas 147 y 107, disponibles las 24 horas del día.
Las operaciones militares continuarán mientras se trabaja en la disminución de esta nueva ola de violencia, después de casi un año de la peor crisis humanitaria registrada en décadas, donde los choques entre ‘elenos’ y disidencias provocaron el desplazamiento de más de 60.000 personas y al menos 100 homicidios.
Desde la semana anterior, la agudización de la disputa ha forzado el desplazamiento de al menos 30 familias, provenientes de corregimientos y municipios cercanos a Cúcuta y Ocaña. En Tibú, líderes comunitarios han alertado sobre el riesgo que enfrentan más de 6.000 personas en el corregimiento de Pachelly, donde la movilidad podría estar restringida por la presencia de grupos armados organizados y por posibles enfrentamientos.
En Cúcuta, la alcaldía informó la llegada de 54 núcleos familiares, cerca de 200 individuos, durante las últimas 24 horas. En Ocaña, el registro fue de 11 núcleos familiares, aproximadamente 50 personas, en el mismo lapso. En ambos casos, las autoridades locales iniciaron el proceso de recepción de declaraciones y la caracterización de la población desplazada.