El pan de muerto es un postre mexicano, típico del Día de Muertos. Su origen se relaciona con la gastronomía de las fechas católicas de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, en su versión mexicana. De hecho, en regiones de España hay postres similares de esas fechas, como los huesos de santo.
Necesitas:
4 tazas de harina
1 sobre de levadura
10 cucharadas de azúcar
1/2 cucharadita de sal
3 huevos
3/4 de taza de agua
90 g de mantequilla
1 taza de crema para batir
1 taza de nata fría
Paso a paso:
Mezcla el azúcar con la levadura y agua. Deja reposar cinco minutos, agrega el huevo, harina, sal y mantequilla. Amasa hasta obtener una masa uniforme y un poco pegajosa.
Cubre con plástico y deja reposar en un sitio cálido hasta que duplique su volumen.
Separa una tercera parte de la masa, forma con ella las tiras o lengüetas. Con el resto haz bolas medianas, cubre con las tiras y deja fermentar hasta que dupliquen su tamaño.
Hornea a 180ºC durante 20 minutos o hasta que se doren y deja enfriar.
Mientras tanto, bate la crema para batir y, cuando monte, envuelve con la nata.
Barniza con un poco más de mantequilla y espolvorea con el azúcar.
Corta por la mitad y rellena con la crema.


