Hoy te traemos una selección de recetas a base de pescado que sirven como aperitivo, plato principal o para comer en plan picoteo. Son perfectas para el fin de semana y lo mejor de todo es que ¡son deliciosas!
Se trata de platos fáciles de hacer, ideales para compartir entre varios en un picoteo informal
1. Cazón en adobo o bienmesabe
Ingredientes:
– Cazón 300g
– Agua 200 ml
– Vinagre de Jerez 200 ml
– Pimentón dulce 5 g
– Sal gruesa 20 g
– Orégano seco 5 g
– Harina de trigo 20 g
– Comino molido 2 g
– Dientes de ajo 3
– Laurel 1 hoja.
Elaboración:
Para preparar el adobo, tenemos que cortar la rodaja de cazón en tacos de tamaño bocado, aprovechando para limpiarla de telillas y partes feas que pueda tener. Colocamos los trozos de cazón en un recipiente profundo y añadimos un buen puñado de sal, 4 ó 5 ajos con su piel, previamente golpeados, 4 hojas de laurel partidas en dos, el pimentón, el comino y una cucharada de orégano fresco o seco.
Cubrimos las tajadas con un vaso de vinagre blanco, y completamos con otro vaso de agua, de forma que todo el pescado quede cubierto.
Tapamos con un papel aluminio o con la tapa de una cacerola, y dejamos que repose dentro de la nevera durante al menos 8 horas. También se puede hacer de víspera, sin miedo, que no quedará demasiado fuerte.
Una vez preparado el adobo, sacamos las tajadas de cazón, y las escurrimos bien en papel absorbente. Pasamos por harina, mejor si utilizamos una especial para frituras de pescado, y freímos en aceite de oliva virgen extra bien caliente, para que se doren por fuera y queden jugosos por dentro.
2. Sorropotún de bonito

Ingredientes:
-Papas 3
-Bonito 1 kg
-Cebolla 1
-Pimiento verde italiano 1
– Pan de hogaza
– Agua o caldo de pescado
– Perejil
– Salsa de tomate, una cucharada
Elaboración:
Comenzamos picando la cebolla en brunoise y poniéndola a pochar a fuego muy lento, como si la quisiéramos caramelizar. Se trata de que vaya tostándose muy poco a poco para sacar un color uniforme y no trozos quemados y trozos más crudos.
Una vez pochada la cebolla, la retiramos del fuego y la escurrimos bien, quitando el exceso de aceite.
Por otro lado, picamos el pimiento en trozos y las patatas en cachelos o trozos irregulares. Es bueno desgarrar o escachar la patata al cortar cada pedazo para que al cocer suelte más almidón dejando así más trabado el caldo.
Freímos los trozos de pimiento, los mezclamos con la cebolla y añadimos las patatas, rehogando el conjunto. Cubrimos con agua (o caldo de pescado) sobrepasando un par de dedos la altura de las patatas y cocemos a fuego lento, dejando que todo vaya tomando sabor.
Aprovechamos para cortar la rodaja de bonito en tacos limpios. Si quieres puedes añadir una cucharada de tomate frito pero la receta original no lo lleva, aunque ayuda a dar un poco de color. Cuando las patatas están ya cocidas, añadimos el bonito y unas rebanadas de pan de hogaza, dejamos cocer durante un par de minutos más y apagamos el fuego para evitar que se resequen las tajadas de bonito. Espolvoreamos con perejil y llevamos a la mesa.
3. Empanadillas de atún, tomate y huevo

Ingredientes:
– Atún en conserva (puede ser en aceite, agua o en escabeche), 300 g
– Huevo cocido, 2
– Salsa de tomate al gusto
– Empanadillas (obleas), 12
Elaboración:
Comenzamos cociendo los huevos en agua con sal durante 12 minutos. Cuando estén cocidos, los pelamos y picamos bien finitos.
En un bol, dejamos el huevo picado y añadimos el contenido de dos o tres latas de atún escurridas. Puedes utilizar cualquier variedad de atún, en agua o al natural, en aceite o en escabeche (mi preferido) pero recordad escurrir bien el líquido y desmenuzar el atún con un tenedor para que no haya tropezones gordos. Agregamos ahora el tomate, cucharada a cucharada y poco a poco para que nos quede una mezcla ideal para el relleno. No tiene que ser muy líquido o nos costará cerrar las empanadillas ni muy espeso porque serán un mazacote.
Ponemos pequeñas porciones de ese relleno en el centro de cada oblea de empanadilla y la cerramos haciendo una marca con el tenedor en los bordes para que queden bien sellados. Si optamos por hornearlas, las barnizamos con yema de huevo para que queden más bonitas. Si las freímos, calentamos bien el aceite para que se frían rápido y suflen ligeramente formando pompas o burbujas. Finalmente, las escurrimos en papel absorbente y las servimos.
4. Pimientos rellenos de gambas

Ingredientes:- Pimientos del piquillo, 6
– Gamba, 200 g
– Cebolla, 0.5
– Nata líquida para cocinar, 50 ml
– Harina de trigo, 10 g
– Mantequilla, 15 g
– Eneldo seco para espolvorear
Elaboración:
Pelamos las gambas arroceras y las picamos en dados. Picamos media cebolla en brunoise muy fino y lo pochamos con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando la cebolla empiece a dorarse, agregamos las gambas picadas y la mantequilla y removemos bien mezclando todos los ingredientes.
Añadimos la harina, y mezclamos para que se reparta bien envolviendo los tropezones. Vamos agregando poco a poco el caldo o fumet de marisco que hemos hecho con las cabezas de las gambas, mientras removemos como si estuviéramos haciendo una bechamel. Tiene que quedar cremoso, pero no muy líquido ni una pasta tipo la de las croquetas.
Dejamos que enfríe y rellenamos los pimientos con esta crema de gambas, colocándolos en la fuente donde los vayamos a cocinar. Con dos o tres de los pimientos que se nos rompan y la nata líquida, hacemos una crema con la batidora.
Ponemos en la base de una fuente un poco de la crema, y sobre ella disponemos los pimientos rellenos. Los cubrimos con más salsa y los cocinamos durante 15 a 20 minutos en el horno, espolvoreando con alguna hierba aromática cuando estén listos. Servimos muy calientes.


