Uno de los postres más tradicionales de nuestra gastronomía, casi omnipresentes en toda celebración que se precie, son las rosquillas. Las tontas, las listas, las de candil, de nata, de queso, o de yogur, las rosquillas son un clásico sencillo de preparar que no falta jamás en casa en fechas de Carnaval y Semana Santa.
INGREDIENTES
200 g. HARINA
150 g. AZÚCAR
60 g. ACEITE DE OLIVA
50 g. ANÍS
1 HUEVO
10 g. LEVADURA QUÍMICA
RALLADURA DE 1 NARANJA Y 1 LIMÓN
SAL
ACEITE SUAVE DE OLIVA O ACEITE DE GIRASOL PARA FREÍR
AZÚCAR PARA REBOZAR
PREPARACIÓN
1.- En un bol añadimos el huevo, el anís, el azúcar, el aceite de oliva y la sal. Batimos la mezcla y añadimos las ralladuras de naranja y limón. Continuamos batiendo para integrar todos los ingredientes.
2.- Añadimos la harina y la levadura al bol y comenzamos a mezclar, inicialmente con un tenedor y luego con las manos, hasta tener una masa manejable. Dejamos que la masa repose 30 minutos en un bol engrasado.
3.- Engrasamos una superficie de trabajo con un chorrito de aceite de oliva. Cogemos una pequeña porción de masa, del tamaño de una nuez, y formamos una bolita. Con la punta del dedo hacemos un pequeño agujero en el medio de la bola hasta conseguir la clásica rosquilla.
4.- Calentamos abundante aceite de girasol o aceite de oliva suave en una cazuela. Freímos las porciones de masa por ambos lados y las vamos retirando a una bandeja con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.
5.- Rebozamos las rosquillas con azúcar y dejamos que se enfríen antes de servir.


