Hace ya unos años que descubrí por primera vez lo sencillo que es preparar helado instantáneo simplemente congelando y triturando plátano maduro. Pues ahora la “receta” sube un peldaño más añadiendo tan solo otro ingrediente, uno que ya es fijo en mi despensa: la mantequilla o crema de cacahuete. Una pequeña porción de este energético producto puede hacer maravillas en multitud de elaboraciones, pero intentad usar una variedad que sea 100% fruto seco, sin más añadidos.
Ingredientes aproximados para 2 personas
- 2 plátanos grandes maduros, 1 cucharada de mantequilla o crema de cacahuete cremosa, sin sal ni azúcares añadidos.
Cómo hacer helado cremoso de plátano con dos ingredientes
Lo primero es disponer de plátanos maduritos, que empiecen a estar ya rozando el límite para comerlos al natural, algo blandos al tacto y con muchas manchas en la piel por fuera. En realidad podemos dejar que maduren aún más, estarán aún más dulces y con más aroma. En la imagen se puede ver que yo tenía en el congelador plátanos de estados diferentes, no importa mucho si se mezclan.
Pelar y cortar en rodajas. Congelar en una bolsa de congelación o un recipiente hermético durante al menos dos horas. Pasado ese tiempo, colocar en el vaso de unabuena batidora o usar una picadora o procesador de alimentos. Empezar a triturar a alta velocidad en rachas cortas de tiempo, removiendo bien de vez en cuando para evitar que se pegue, hasta tener una textura ligeramente cremosa.
Añadir en ese momento la mantequilla o crema de cacahuete y volver a triturar todo junto, hasta conseguir la textura cremosa y homogénea deseada. Se puede servir directamente o devolver al congelador en un recipiente hermético para que se solidifique un poco, entre 30 minutos y 1 hora.
Tiempo de elaboración | 10 minutos más el tiempo de congelación
Dificultad | Muy fácil
Degustación
Las medidas de este helado cremoso de plátano son aproximadas, se puede añadir más crema de cacahuete al gusto o usar más cantidad de plátano. Podemos servirlo tal cual o añadir chocolate, fruta fresca, crocanti de avellana o de almendra, coco rallado o lo que se nos ocurra. Es perfecto para reponer energías a media tarde cuando más aprieta el calor, y me parece un capricho perfecto especialmente si somos deportistas.