El dirigente empresarial aclaró que el puerto no se encuentra paralizado en su totalidad, puesto que los cargamentos que ingresaron antes del sismo están completando sus procesos de nacionalización. Sin embargo, reveló un cambio drástico en el itinerario de las nuevas embarcaciones:

Rutas modificadas: Las mercancías y buques que tenían planificado atracar originalmente en el puerto de La Guaira están siendo desviados, por instrucciones de las autoridades superiores, hacia las instalaciones de Puerto Cabello, en el estado Carabobo.
Colapso humanitario y sanitario: Quintana explicó que la drástica medida responde a la severa contingencia que se vive en los espacios portuarios. “Lamentablemente, en esa zona de los silos están colocando todos los cadáveres que pasan de miles. Entonces, el mal olor, la contaminación que puede existir, reconocemos que en eso tienen razón las autoridades y no lo podemos evitar, por eso es que las mercancías y los buques se están desplazando hacia Puerto Cabello”.
Respuesta fiscal: Frente a este escenario, destacó que el Servicio Autónomo de Administración Tributaria (Seniat) organizó de forma inmediata el despliegue de su jefe de operaciones y un equipo técnico en el terreno para agilizar los trámites correspondientes y desvincular un evento de otro.
Preocupación gremial por el desplazamiento logístico

Pese a reconocer los argumentos sanitarios de los organismos de salud y rescate, el presidente de Fedecámaras La Guaira manifestó la profunda preocupación del empresariado regional ante la posibilidad de que el desvío de importaciones hacia otros puertos o aeropuertos del país se prolongue en el tiempo, lo que restaría competitividad a los agentes económicos locales.
“Eso es precisamente lo que estamos evitando y estamos haciendo el lobby para que se reactive prontamente el puerto y que nos digan cuál es la condición portuaria”, puntualizó Quintana, insistiendo en la necesidad de establecer un canal de comunicación transparente con las autoridades portuarias para definir cronogramas técnicos de reactivación comercial una vez sea controlada la emergencia humanitaria.