Durante los primeros compases, el conjunto canadiense propuso un juego vertical, presionando la salida del rival. Sin embargo, Suiza tomó el control progresivamente. A los 10 minutos, una jugada colectiva permitió que Ricardo Rodríguez asistiera a Breel Embolo, cuyo remate fue contenido por el guardameta Maxime Crépeau, mientras que el rebote posterior fue bloqueado por la defensa local.
Aunque el primer tiempo fue dominado por los europeos, Canadá mantuvo una respuesta rápida mediante transiciones veloces, generando peligro constante en un partido de ida y vuelta.

Tras el descanso, Suiza salió con mayor determinación. Antes del primer minuto de la segunda mitad, Johan Manzambi desbordó por la banda derecha y envió un centro preciso que Ruben Vargas conectó con un potente disparo, logrando abrir el marcador tras impactar en el poste.
Nueve minutos después, la ventaja se amplió. Embolo protegió el balón ante los centrales canadienses y habilitó a Manzambi, quien definió con un remate cruzado que superó la resistencia de Crépeau para colocar el 2-0 parcial.
Canadá reaccionó en el tramo final. A los 76 minutos, Promise David, quien había ingresado desde el banco, descontó tras una brillante asistencia de Nathan Saliba, quien controló un balón largo con gran técnica antes de asistir al delantero.

Los minutos finales fueron de asedio constante por parte de los canadienses, quienes buscaron el empate con insistencia, obligando a Suiza a replegarse para defender el resultado.
Con este triunfo, Suiza avanza a los dieciseisavos de final como líder del Grupo B con 7 unidades, mientras que Canadá, al finalizar segunda con 4 puntos, deberá disputar su siguiente encuentro en Los Ángeles el 28 de junio.