El lamentable fallecimiento de Mariannys Jiménez, una venezolana de 28 años, ha conmocionado a la comunidad migrante en Trinidad y Tobago. La joven, quien era originaria de Tucupita, estado Delta Amacuro, perdió la vida tras ser atacada con un arma blanca por su expareja, un hombre también de nacionalidad venezolana, mientras se desplazaba hacia su centro de labores en la localidad de Montrose.
La víctima sufrió heridas graves en la región abdominal que le causaron la muerte de manera inmediata, a pesar de los esfuerzos de los transeúntes por socorrerla y trasladarla al Centro Médico de Chaguanas. Los facultativos de guardia solo pudieron certificar su deceso al llegar al recinto asistencial.

Tras perpetrar el ataque, el victimario huyó del lugar. Las autoridades locales han catalogado el suceso como un presunto femicidio derivado de la violencia de género, activando un protocolo de búsqueda exhaustivo en toda la zona. Los cuerpos de seguridad mantienen una vigilancia estricta en las costas, ante la sospecha de que el sujeto pretenda utilizar embarcaciones ilegales para retornar a territorio venezolano. Asimismo, se gestionan los procedimientos legales para emitir una orden de captura internacional.
El incidente ocurrió cerca de las 9:00 de la mañana, cuando Jiménez caminaba junto a una colega. El agresor apareció de forma inesperada y arremetió contra ella sin mediar palabra. Aunque la joven intentó huir, la severidad de las lesiones provocó que se desplomara en la vía pública.

Las investigaciones preliminares indican que la víctima vivía bajo un constante acoso. Ante el temor por su integridad física, la noche anterior al crimen se había refugiado en la vivienda de una compañera de trabajo, pero el agresor logró ubicarla a la mañana siguiente. La comunidad venezolana en la isla exige justicia y medidas de protección efectivas para las mujeres migrantes, mientras la policía de Chaguanas solicita la colaboración ciudadana para dar con el paradero del responsable.