El Consejo Nacional de Gestión del Riesgo ha confirmado que el movimiento telúrico impactó directamente a 33.000 hogares. Asimismo, el desastre ha dejado un saldo de 150.000 personas damnificadas y ha forzado el desplazamiento de otras 41.000 que han debido abandonar sus residencias por seguridad.
Las autoridades locales han reportado daños de gran magnitud en 238 estructuras de carácter crítico, entre las que se incluyen centros de salud, instituciones educativas y puentes de vital importancia para la conectividad regional. Adicionalmente, se estima la destrucción parcial o total de unas 3.000 viviendas particulares. En este momento, los equipos de emergencia mantienen activas las labores de búsqueda y rescate en las zonas que sufrieron el mayor impacto.
Las provincias de Sarangani y South Cotabato, junto a la ciudad de General Santos, se mantienen como las áreas más devastadas, concentrando la mayor parte de los fallecimientos confirmados hasta la fecha.
Por su parte, el Instituto de Vulcanología detalló que el epicentro del sismo se localizó en Maasim, a una profundidad de 33 kilómetros. La región continúa bajo vigilancia constante debido a las miles de réplicas que se han presentado, manteniendo a toda la población en estado de alerta permanente.