De acuerdo con los reportes oficiales, el grupo delictivo retenía a diez menores de edad, cuyas edades oscilaban entre los 12 y los 15 años. Los infantes eran sometidos a constantes vejaciones y torturas dentro de un refugio de hormigón, situado en la localidad de Brent, donde se les administraban sustancias psicotrópicas para anular su voluntad.
El descubrimiento del centro de operaciones
La investigación, que tomó fuerza a inicios de 2025, comenzó cuando agentes locales siguieron pistas sobre actividades sospechosas en una vivienda cercana. El rastro llevó a los oficiales hasta una propiedad donde, en la parte posterior, se encontraba un refugio antitormentas que había sido acondicionado como un recinto para el abuso sistemático.
Dentro de este lugar, los captores utilizaban collares eléctricos para animales como método de castigo y mantenían a los niños atados para facilitar el acceso a terceros que pagaban por cometer abusos.
Detenciones y cargos
El operativo policial se desarrolló en varias etapas. En julio, fueron capturados William Chase McElroy, Dalton Terrell y Andrés Velazquez-Trejo, este último vinculado a la pandilla Sureños y señalado por la comercialización de material gráfico de las víctimas. Posteriormente, fueron aprehendidos Oliva Elam, Ricky Terrell, Sara Terrell, Timothy St. John y Rebecca Brewer, madre de los menores afectados, quien admitió su responsabilidad en los hechos.
Los implicados enfrentan cargos penales de gran magnitud, que incluyen secuestro, violación y tráfico de personas, por delitos cometidos entre 2024 y 2025.