Durante el acto, Rodríguez dio la bienvenida a la directiva de la corporación, resaltando la relevancia de este reencuentro tras 97 años de trayectoria compartida. «Nos complace muchísimo estar haciendo esta firma para avanzar en el regreso de ustedes a Venezuela; casi un siglo de historia habla del nuevo momento que vive el país, una nación que apuesta por la inversión internacional como motor de su desarrollo», expresó la funcionaria, subrayando la meta de consolidar al país como una potencia energética sostenible.
Soberanía tecnológica e Inteligencia Artificial
Por su parte, Olivier Lopos, director ejecutivo de Schlumberger, manifestó el orgullo de la compañía al concretar esta alianza, recordando que Venezuela fue el segundo país del mundo donde la empresa inició sus operaciones hace casi cien años. Lopos enfatizó que los planes de cooperación buscan una transformación integral en el procesamiento técnico.
«Tenemos la oportunidad de generar capacidad, desempeño operativo y soberanía para PDVSA; buscamos la excelencia en la producción y perforación mediante colaboraciones digitales, incluyendo el uso de inteligencia artificial», explicó el ejecutivo, destacando que el soporte digital será clave para desbloquear el valor de las reservas y atraer nuevos capitales globales.
Inversión guiada por datos precisos
Para la estatal petrolera, el retorno de esta firma internacional permitirá una optimización significativa de los recursos y la infraestructura. Héctor Andrés Obregón, presidente de PDVSA, calificó el acuerdo como el momento ideal para integrar tecnologías avanzadas en el motor de hidrocarburos.
Obregón detalló que los nuevos sistemas informáticos actuarán como una herramienta estratégica en el terreno: «Este software funcionará como los ojos que guiarán la exploración en el país. Optimiza la producción porque nos permitirá apuntar a cada potencial de pozo con precisión, evitando malos prospectos y asegurando que cada inversión esté direccionada por datos técnicos confiables».
Finalmente, ambas partes coincidieron en que este acuerdo preparatorio establece las bases logísticas para la firma definitiva de contratos de operación conjunta, un paso que promete beneficiar tanto a los operadores locales como a los futuros inversionistas interesados en el mercado energético nacional.