
EFE
La afición se hace sentir
Las camisetas de la selección ya tiñen de verde las calles capitalinas. México hace historia al organizar su tercera Copa del Mundo, siendo el primer país en lograrlo, esta vez en un formato ampliado de 48 selecciones junto a Estados Unidos y Canadá. Los aficionados locales se muestran optimistas, esperando que una victoria inicial impulse el ánimo de la hinchada de cara a los próximos encuentros.
La presidenta Claudia Sheinbaum decretó teletrabajo y suspensión de clases para reducir el tráfico y asegurar el orden. Los seguidores, sin embargo, mantienen la calma y aseguran que el fútbol será el centro de atención. Brenda, una de las asistentes al estadio, declaró que espera una jornada positiva donde el deporte sea el protagonista.
Seguridad garantizada
Más de 5.000 efectivos de seguridad han sido desplegados para proteger zonas clave, incluyendo el Estadio Azteca, la zona hotelera de Polanco y los corredores turísticos. Pese a este blindaje logístico, diversos grupos sociales y facciones magisteriales han convocado marchas en puntos como el Ángel de la Independencia para manifestar sus reclamos ante la presencia internacional.
Las autoridades se mantienen en alerta para equilibrar el desarrollo de la fiesta deportiva con el derecho a la protesta, garantizando que los asistentes puedan disfrutar del evento con tranquilidad.