El combinado de Argentina cerró su preparación previa al torneo enfrentándose a Islandia, un rival que no representó mayores complicaciones y al que superaron con un contundente 3-0 en territorio estadounidense. Las anotaciones del encuentro fueron obra de Valentín Barco, un cobro desde el punto penal de Lionel Messi y una definición de Thiago Almada, resultados que inyectan optimismo al equipo antes de su estreno oficial frente a Argelia.
Al finalizar el compromiso, el astro argentino, quien se aproxima a los 39 años de edad, compartió sus reflexiones sobre lo que significa disputar su sexta cita mundialista, una posibilidad que en ocasiones anteriores había puesto en tela de juicio, especialmente tras alcanzar la gloria en Qatar.
«El tiempo ha pasado volando y, durante este trayecto, he mantenido un ritmo de competencia constante que me ha permitido sentirme bien», comentó el capitán, reconociendo que su presente futbolístico transcurre fuera de las ligas europeas de mayor exigencia.
«Más allá de mi presente en el Inter Miami, jamás he dejado de competir ni de exigirme al máximo; me he preparado con dedicación para llegar en óptimas condiciones», afirmó el jugador. Asimismo, destacó que su continuidad en el equipo nacional ha sido un proceso natural, agradeciendo la solidez del grupo que le ha permitido estar presente una vez más.
Sobre las expectativas de la afición, Messi señaló: «La gente mantiene viva la ilusión con la Selección, especialmente por todo lo que hemos logrado y por ver a un equipo que conserva las mismas ganas y el hambre de gloria».
Finalmente, el capitán lanzó un mensaje de advertencia para sus futuros contrincantes: «Será muy complejo para los rivales enfrentar a Argentina, ya que somos un grupo sólido, unido y con la ilusión intacta. Podemos ganar o perder, pero nadie puede dudar de que lo intentaremos hasta el final».