Tanto el crudo Brent como el West Texas Intermediate (WTI) presentaron retrocesos en comparación con sus cifras de cierre anteriores. El mercado petrolero sigue reaccionando de manera inmediata a las tensiones en Oriente Próximo y a las expectativas sobre posibles acuerdos diplomáticos promovidos por Estados Unidos, factores que han generado una notable volatilidad en las sesiones recientes.
El barril de petróleo WTI, que sirve como referencia en Estados Unidos, se situó en 90,08 dólares, lo que implica una caída de 1,22 dólares, equivalente a un 1,34% menos respecto al cierre previo. Este ajuste se produce tras varios días de marcada inestabilidad, durante los cuales el crudo había rozado los 94 dólares, impulsado por el temor a posibles interrupciones en el suministro global.
Por su parte, el crudo Brent, referencia para los mercados europeos e internacionales, se cotizó en 93,25 dólares por barril, con una disminución de 1,00 dólar, es decir, un 1,06% menos. Pese a este retroceso, el Brent se sostiene en niveles elevados en comparación con semanas anteriores, lo que evidencia que los inversionistas siguen incorporando una prima de riesgo ante la inestabilidad internacional.
El antecedente: un repunte significativo
Durante la sesión previa, el mercado petrolero mostró una tendencia opuesta. El WTI alcanzó los 94,52 dólares, mientras que el Brent llegó a los 97,43 dólares, registrando incrementos superiores al 4%.
La dinámica del sector petrolero continúa estrechamente vinculada a la situación en Oriente Próximo, donde la violencia persiste. Los recientes ataques en el sur del Líbano, incluyendo la ciudad de Tiro, han intensificado nuevamente la preocupación en los mercados de energía. Asimismo, las advertencias militares y las órdenes de evacuación en zonas estratégicas mantienen en alerta a los inversionistas, quienes reaccionan con rapidez ante cualquier indicio de escalada del conflicto. En paralelo, el gobierno estadounidense ha insistido en la posibilidad de concretar acuerdos diplomáticos a corto plazo, lo cual ha influido en la percepción del mercado sobre una eventual desescalada en la región.