Informes oficiales confirman que el detenido se encontraba huyendo de la justicia venezolana, siendo requerido por diversos tribunales debido a su participación en delitos de alta gravedad.
La operación se llevó a cabo con éxito en el distrito de Santa Rosa de Loreto, una zona remota situada en la selva peruana. Este procedimiento fue el resultado de una labor de inteligencia coordinada entre la Dirección de Investigaciones y la Dirección de Comunicaciones de Interpol Venezuela, contando con el respaldo de la Policía Federal de Brasil, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Oficina Central Nacional de Interpol en Lima.
El rastro del criminal en la triple frontera
De acuerdo con los reportes, el individuo fue localizado en el área de la triple frontera, un punto geográfico donde convergen los límites de Brasil, Perú y Colombia. Las fuerzas de seguridad lograron dar con su paradero tras un prolongado intercambio de información sensible y el análisis de sus movimientos, mientras el sujeto intentaba ocultarse para evadir los controles migratorios regionales.
Las investigaciones policiales subrayan que Méndez cuenta con un extenso y violento historial delictivo en el país. Al momento de su detención, pesaban sobre él órdenes judiciales vigentes emitidas por tribunales del estado Guárico, relacionadas con delitos de homicidio calificado con alevosía, porte ilícito de armas de fuego, resistencia a la autoridad y evasión de centros de reclusión.
La captura en suelo peruano fue posible gracias a la activación oportuna de una Notificación Roja Internacional, gestionada por la OCN Caracas para asegurar que el individuo responda ante la justicia por sus actos.