El 19 de noviembre de 1969, la prensa mundial, incluyendo a El Nacional, tituló con la hazaña de Pelé, quien logró su gol número 1.000 mediante un penalti vistiendo la camiseta del Santos frente al Vasco Da Gama. En aquel entonces, el brasileño tenía apenas 29 años, una diferencia de 12 años respecto a la edad actual de Ronaldo.
En aquel año, cuando la humanidad celebraba la llegada a la Luna, el logro de Pelé fue catalogado como el evento deportivo más importante. Sin embargo, con el paso de las décadas, esta gesta parece haberse desdibujado. La razón principal radica en la creación de la IFFHS en 1984 y en las marcadas diferencias entre el fútbol de la era de Pelé (1956-1977) y la actualidad, marcada por la inmediatez de las redes sociales.
Pelé, quien falleció en diciembre de 2022, debe ser recordado como el primer gran ícono global del balompié. Más allá de su talento atlético y virtuosismo, que lo sitúan en la cima junto a Diego Maradona, fue un fenómeno mediático que recorrió el mundo entero. En su retiro, se contabilizaron 1.279 goles en 1.363 partidos.
No obstante, la IFFHS solo reconoce 762 de esos tantos como oficiales, ubicándolo en el tercer puesto histórico, por detrás de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. La discrepancia surge porque el organismo estadístico excluye partidos amistosos, encuentros con selecciones militares o combinados regionales, los cuales constituían una parte importante de la actividad de los clubes en aquella época.
La trayectoria de Pelé en el Santos coincidió con los albores de las transmisiones satelitales y el nacimiento de torneos continentales. A diferencia de las estrellas actuales, Pelé optó por permanecer en Brasil, disputando apenas 26 partidos en copas continentales, mientras que figuras modernas como Cristiano acumulan más de 173 encuentros en competiciones de alto nivel.
El astro brasileño incluso visitó Venezuela en varias ocasiones para disputar amistosos a casa llena, como aquel encuentro de 1959 en el estadio Olímpico de la UCV ante el Deportivo Español. Estos partidos, aunque de gran relevancia histórica y social, no son considerados válidos bajo los estándares actuales.

Además, Pelé se retiró de la selección brasileña antes de cumplir 32 años, en parte debido a lesiones y a su postura crítica contra la dictadura militar de su país. En aquella época, el calendario internacional era mucho menos denso que el actual, donde los jugadores acumulan cientos de partidos oficiales.

Aunque el liderazgo estadístico en torneos de primer nivel haya cambiado, el legado de Pelé como el primer megacrack del fútbol permanece intacto. El Mundial 2026 será una oportunidad ideal para honrar su memoria, reconociendo que, aunque las épocas sean incomparables, su impacto en el deporte rey es eterno.