De acuerdo con el informe oficial, el impacto en los precios fue desigual según el sector. El rubro de esparcimiento y cultura encabezó la lista con un alza del 7,3%, seguido de cerca por los servicios de restaurantes y hoteles con un 7,1%, y el sector de vestido y calzado con un 7%. Asimismo, el equipamiento del hogar (6,8%), los servicios educativos (6,6%) y las telecomunicaciones (6,5%) se situaron por encima del promedio general del mes.
Proyecciones oficiales hacia un dígito
Esta moderación en el ritmo inflacionario se alinea con las estimaciones compartidas el pasado 4 de mayo por el presidente del BCV, Luis Pérez, quien vaticinó que el año 2026 será un periodo de transformaciones clave en materia monetaria y cambiaria. Pérez aseguró que estos ajustes se consolidarán al finalizar el presente año y se mantendrán firmes durante los ejercicios fiscales de 2027 y 2028.
En aquel momento, la máxima autoridad del ente emisor proyectó que, a partir de mayo, el índice inflacionario nacional lograría estabilizarse en un solo dígito, una meta que se ha materializado con las cifras publicadas recientemente.
El factor cambiario y la devaluación
Pese a la disminución en la velocidad del aumento de precios, analistas económicos advierten que la fluctuación del tipo de cambio sigue siendo el principal motor que impulsa el costo de los productos en los anaqueles. La dolarización de facto, una secuela persistente del ciclo hiperinflacionario vivido entre 2017 y 2021, continúa marcando la pauta en la cotización de bienes y servicios.
Las estadísticas del BCV indican que el precio oficial de la divisa estadounidense ha acumulado un incremento del 82,2% en lo que va de año, partiendo de los 301,37 bolívares registrados en enero. Durante el mes de mayo, la moneda extranjera experimentó un alza del 12,2% tras iniciar el periodo en 489,55 bolívares, lo que derivó en una devaluación del 10,8% para el signo monetario nacional en ese lapso.