A través de sus canales oficiales, el organismo detalló que el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) lidera este proceso de acercamiento, el cual surge como continuación de las auditorías realizadas el pasado mes de mayo por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) estadounidense en diversas terminales aéreas del territorio nacional.
El 21 de mayo, la ministra de Transporte, Jacqueline Faría, confirmó que las autoridades norteamericanas verificaron los estándares de seguridad internacional en dos aeropuertos del país, un paso fundamental para la apertura de nuevas frecuencias comerciales, luego de que la conexión aérea fuera restablecida en abril tras siete años de inactividad.
Durante una intervención en medios estatales, la funcionaria calificó como exitosa la inspección técnica efectuada en el Aeropuerto Internacional La Chinita, en el estado Zulia, y en el terminal de Barcelona, en Anzoátegui.
Faría destacó que el Aeropuerto Internacional La Chinita logró la renovación de su certificación de estándares operacionales por un periodo de cinco años, gracias a labores de climatización, rehabilitación de espacios críticos y el mantenimiento preventivo de su planta eléctrica. Por su parte, en el aeropuerto de Barcelona se ejecutaron adecuaciones integrales en las terminales y mejoras significativas en los protocolos de seguridad.
En el ámbito comercial, la aerolínea de bajo costo JetBlue manifestó a finales de mayo su interés en establecer vuelos directos entre Fort Lauderdale, Florida, y el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, quedando a la espera de los permisos gubernamentales correspondientes para iniciar operaciones en el país.
Actualmente, la ruta principal entre ambas naciones es cubierta por American Airlines, mediante su filial regional Envoy Air, conectando Miami con Caracas y consolidándose como el operador estadounidense de referencia en el mercado venezolano.
Cabe recordar que los vuelos directos fueron suspendidos en 2019 debido a tensiones políticas y protocolos de seguridad. Esta interrupción se prolongó por casi siete años, hasta que en 2026 el Departamento de Transporte de los Estados Unidos autorizó la reactivación gradual de los servicios aéreos.