
La sofisticación de la obra sorprendió a los peritos, quienes estiman que el conducto era empleado para el contrabando transfronterizo. La intervención fue posible gracias a una orden de cateo ejecutada por fuerzas federales y cuerpos especializados. Al inspeccionar el inmueble, los agentes dieron con la entrada al túnel.
Según los informes iniciales, la estructura contaba con sistemas técnicos que facilitaban el traslado discreto de materiales entre ambas naciones. Entre sus características destacan:
- Aproximadamente 265 metros de longitud
- Más de seis metros de profundidad
- Sistema de iluminación interna
- Equipos de ventilación
- Mecanismo electrónico para traslado de objetos
Las autoridades presumen que grupos criminales utilizaban el pasaje para el trasiego ilegal de estupefacientes, armas y otros artículos, dada la inversión de recursos y planificación evidente. La Fiscalía mexicana mantiene las labores de recolección de pruebas para identificar a los responsables de la edificación y gestión del túnel.
Durante el procedimiento, los funcionarios incautaron diversos elementos de interés criminalístico, entre los que destacan:
- Municiones
- Teléfonos celulares
- Tarjetas bancarias
- Equipos de grabación digital
- Dosis de presunta metanfetamina
Hasta la fecha, no se han efectuado capturas relacionadas con este hallazgo, ni se ha precisado el punto exacto de salida en suelo estadounidense o el tiempo que llevaba operativo. Desde 1990, se han detectado más de 230 estructuras similares en la línea fronteriza entre ambos países.