Guerra enfatizó que Venezuela cuenta con reservas suficientes para mantener la explotación durante los próximos dos siglos. No obstante, se mostró tajante al rechazar la privatización de Petróleos de Venezuela (PDVSA), calificándola como un error estratégico que, además de requerir una reforma constitucional, generaría conflictos innecesarios. Según sus proyecciones, la economía nacional podría experimentar un crecimiento de entre 7% y 10% este año, siempre que se garantice la seguridad jurídica necesaria para atraer a los inversionistas.
En cuanto a la estabilidad monetaria, el experto señaló que la inflación es el principal desafío actual. Instó a las autoridades económicas a tomar medidas contundentes para detener la devaluación y cerrar la brecha cambiaria, permitiendo así una mejora en los ingresos de los trabajadores. Asimismo, desestimó la dolarización como una solución definitiva, argumentando que, si bien mitiga la inflación, puede derivar en estancamiento económico y falta de control monetario.
Finalmente, sobre la reestructuración de la deuda externa, Guerra advirtió que el proceso será complejo y prolongado. Explicó que el compromiso financiero del país es multifacético, abarcando bonos, deudas con China, organismos multilaterales y el Club de París. Con intereses acumulados que superan los 45.000 millones de dólares, el economista subrayó que, aunque el pago es inevitable, la renegociación es un paso indispensable para el futuro financiero de la nación.