Las cifras, difundidas el jueves 28 de mayo, fueron emitidas por la Administración de Información Energética (EIA). Aunque se observó una reducción del 42% en el volumen despachado respecto a la semana anterior, la nación continúa ocupando el segundo puesto en el escalafón, situándose únicamente por detrás de Canadá, que alcanzó los 3.829 millones de barriles diarios.
Al analizar las primeras 20 semanas del año 2026, las ventas hacia el mercado norteamericano promediaron 309.000 barriles diarios, lo que constituye un crecimiento del 51% en comparación con el mismo lapso del año 2025. En términos acumulados, las exportaciones ascienden a 43,2 millones de barriles, cifra que representa el 82% de todo el crudo enviado a territorio estadounidense durante el ejercicio anterior.
Asimismo, el promedio móvil de cuatro semanas se situó en 529.000 barriles diarios, marcando un ascenso del 5% frente a la semana previa y alcanzando su punto más alto desde finales de enero de 2019.
Contexto de las sanciones y el conflicto en Ormuz
Este repunte en los envíos de crudo venezolano coincide con el alivio de las restricciones al sector petrolero nacional y con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, las cuales han afectado a otros productores debido a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
Esta coyuntura ha permitido que Venezuela ocupe un lugar que históricamente era dominado por Arabia Saudita. De hecho, la semana pasada, el país árabe no reportó exportaciones de crudo hacia Estados Unidos, una situación inusual que solo se ha presentado en dos ocasiones desde 2010.
Los registros de la EIA indican que Venezuela no lograba permanecer más de dos semanas consecutivas como el segundo proveedor de crudo estadounidense desde que el organismo inició sus reportes semanales en 2010. La última vez que se alcanzó una posición similar fue en septiembre de 2015.
La EIA subraya que estas cifras semanales son de carácter preliminar, ya que los informes consolidados se publican al finalizar cada mes con un desfase de dos meses. No obstante, estos datos representan la referencia pública más relevante para monitorear el desempeño de las exportaciones petroleras venezolanas hacia el mercado estadounidense.