Este equipo de trabajo cuenta con una composición plural, al estar integrado por parlamentarios tanto del oficialismo como de la oposición. Antonio Ecarri, quien asume la presidencia del grupo, destacó que el proyecto tiene como meta central reactivar los canales de comunicación entre ambos cuerpos legislativos y avanzar en soluciones para los desafíos económicos y energéticos actuales.
En declaraciones ofrecidas a la agencia Efe, Ecarri subrayó la importancia de que Venezuela retome su lugar en el hemisferio occidental, posicionándose nuevamente como un socio confiable para Washington, siempre bajo el respeto a la soberanía nacional. A través de la red social X, el legislador enfatizó que el objetivo es transitar de la confrontación a la construcción de una agenda de trabajo sólida, sustituyendo la desconfianza por métodos de diálogo con visión de largo plazo.
“Es momento de abordar temas críticos como energía, educación, tecnología, comercio, seguridad y migración, enfocándonos en las oportunidades que merecen nuestros ciudadanos. Venezuela requiere recuperar la credibilidad internacional, atraer capitales y consolidar una estructura institucional robusta”, puntualizó Ecarri. Asimismo, señaló que Estados Unidos mantiene un interés latente en la estabilidad energética y económica de la región, lo que abre una ventana de oportunidad para el entendimiento mutuo.
Perspectiva del oficialismo
Por su parte, Francisco Torrealba, quien ejerce como vicepresidente del grupo y es una figura clave del sector oficialista, manifestó que el gobierno considera que existe un escenario propicio para impulsar acciones que permitan recomponer las relaciones entre Caracas y Washington.
Torrealba explicó que el grupo parlamentario se enfoca en contribuir al restablecimiento de los vínculos bilaterales y al fortalecimiento de la cooperación institucional. Además, calificó esta iniciativa como un avance significativo para reducir las tensiones, las medidas coercitivas y los conflictos.
Es importante recordar que Venezuela y Estados Unidos retomaron sus relaciones diplomáticas y consulares el pasado mes de marzo, tras siete años de interrupción. Desde ese momento, el Ejecutivo nacional ha promovido la apertura a capitales extranjeros en sectores clave como la minería y el petróleo, mientras que la administración de Donald Trump ha procedido con la flexibilización de ciertas sanciones económicas.