Es ampliamente conocido que la ex Miss Mundo 1984 y destacada actriz venezolana, Astrid Carolina Herrera, se convirtió en madre de su hija Miranda al alcanzar los 50 años de edad. Este acontecimiento transformó por completo su existencia, un detalle que compartió recientemente durante una entrevista con la periodista Rocío Higuera.
Un amor infinito
La artista confesó que su profunda fe en Dios fue el pilar fundamental para lograr el embarazo, manteniendo oraciones constantes para que la pequeña llegara al mundo con salud y así poder construir juntas una vida llena de momentos especiales.
“Yo oré mucho por este embarazo, doblé las rodillas. Fue un embarazo de Dios, me lo permitió. Ahora le doy mucha importancia a mi hija, me hubiese gustado tener muchos más hijos. Yo le pedía a Dios que me llegaran dos de una vez”, expresó la intérprete.
Aunque no pudo concretar el deseo de tener un segundo hijo, hoy reconoce la gran demanda de energía y dedicación que implica la crianza, asegurando que es preferible que Miranda sea hija única, dado su carácter celoso y protector.
Herrera también relató a Higuera que, tras vivir matrimonios previos donde no logró concebir, decidió no estancarse en lamentos por la ausencia de una pareja. Esta determinación la impulsó a emprender el camino de la maternidad de manera independiente, enfocándose en transmitir valores y principios sólidos a su hija.
“Yo pensé mucho sobre la maternidad, la ayuda de mi hermana menor fue muy importante, un día me agarró y me lanzó a que lo hiciera”, destacó sobre el apoyo recibido en su entorno familiar.
Tras dos matrimonios que no llegaron a buen puerto, la actriz optó por la fecundación in vitro. Sin entrar en mayores detalles, confirmó que el padre de su hija falleció y expresó su gratitud por haber sido el donante que hizo posible su sueño de ser madre.