
La programación conmemorativa inició a las 9:00 a.m. con una misa solemne en el templo parroquial, oficiada por los presbíteros Robert Nava, Rafael Caldera y Carlos Bracho. Durante el acto litúrgico, los asistentes elevaron plegarias por el bienestar y el futuro de la comunidad. Posteriormente, las autoridades civiles y el poder popular se trasladaron a la plaza Bolívar para realizar una ofrenda floral ante la estatua del Libertador.
Una jornada para la historia y el reencuentro
El evento central tuvo lugar en el Salón de Sesiones del Concejo Municipal. La presidenta de la cámara, Elizabeth Barrera, calificó la sesión como un acontecimiento histórico que refleja el progreso y la evolución que ha experimentado la localidad en tiempos recientes.
El doctor Diuver Hinestroza, primer alcalde del municipio y destacado médico local, fue el orador de orden. La presentación de su trayectoria estuvo a cargo de su nieta, lo que añadió un toque de emotividad familiar al protocolo. En su discurso, el Dr. Hinestroza compartió una crónica detallada sobre los orígenes, personajes emblemáticos y fechas cruciales que definen la identidad santarritense.
Como reconocimiento a su labor, el Dr. Hinestroza fue distinguido con la orden «Orgullo del Municipio Santa Rita» y el Botón de la Ciudad. Estas condecoraciones también fueron otorgadas a diversos comerciantes, músicos y ciudadanos destacados por su contribución al desarrollo regional.
Un llamado a la unidad
En su mensaje final, la alcaldesa Liz Piña instó a todos los sectores —económicos, sociales y políticos— a trabajar de manera conjunta por el porvenir de Santa Rita. Asimismo, la mandataria rindió homenaje a los fundadores del municipio y envió un mensaje especial a los santarritenses en el exterior: «Hoy recordamos con afecto a quienes están lejos; sabemos que, pese a la distancia, celebran con orgullo este día», expresó Piña, reafirmando su compromiso de convertir a Santa Rita en un referente de paz y crecimiento en la Costa Oriental del Lago.