La presencia de la selección iraní en el torneo que se celebrará en Norteamérica, entre el 11 de junio y el 19 de julio, aún no cuenta con una garantía absoluta, dado el complejo escenario bélico en Oriente Medio que se intensificó a finales de febrero tras las acciones militares de Israel y Estados Unidos en territorio persa.
A pesar de este panorama, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha reiterado en diversas ocasiones que el equipo iraní, conocido como ‘Team Melli’, disputará sus encuentros de la fase de grupos en suelo estadounidense, tal como estaba programado originalmente.
«Quiero confirmar sin ambigüedades que Irán participará obviamente en la Copa del Mundo de la FIFA 2026. Y, por supuesto, Irán jugará en Estados Unidos», afirmó Infantino el pasado 30 de abril durante la inauguración del 76º Congreso de la FIFA en Vancouver, Canadá.
Por su parte, el expresidente estadounidense Donald Trump respaldó la postura del dirigente deportivo al señalar ante la prensa: «Si Gianni lo dijo, entonces estoy de acuerdo. Le dije: ‘Haz lo que quieras. Puedes tenerlos’. Creo que se les debe permitir jugar», aunque en otras instancias había expresado dudas sobre la seguridad de los futbolistas iraníes en su país.
Estas declaraciones generaron reacciones encontradas en la cúpula del fútbol iraní, que inicialmente consideró un boicot y posteriormente solicitó trasladar sus partidos a México, una petición que fue desestimada por la FIFA.
No obstante, el reciente Congreso en Canadá dejó en evidencia los retos logísticos que enfrenta la delegación iraní. Previo al evento, el equipo iraní canceló su asistencia tras denunciar un trato hostil por parte de las autoridades migratorias en el aeropuerto de Toronto, considerando que Canadá ha catalogado a los Guardianes de la Revolución, cuerpo al que pertenece el presidente de la federación iraní Mehdi Taj, como una organización terrorista.
Tras su retorno a Irán, Taj manifestó su intención de sostener un encuentro con la FIFA para abordar los múltiples temas pendientes. La entidad rectora del fútbol mundial aguarda una respuesta definitiva de la federación iraní, esperando concretar la reunión al menos tres semanas antes del inicio de la competición.
El calendario de Irán contempla su debut el 16 de junio en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda, seguido de enfrentamientos contra Bélgica el 21 de junio en la misma ciudad, y ante Egipto el 27 de junio en Seattle, con su centro de operaciones previsto en Tucson, Arizona.