El macabro descubrimiento ocurrió en una vivienda ubicada en la avenida Ejército. Las autoridades policiales y representantes del Ministerio Público se trasladaron al lugar tras recibir reportes de los vecinos, quienes alertaron sobre la presencia de olores fétidos y movimientos sospechosos en el inmueble.
El operativo permitió confirmar que los restos encontrados pertenecían a Rudhy Benavides Charalla, de 46 años. Las primeras investigaciones periciales han revelado detalles escalofriantes sobre la forma en que se intentó ocultar el crimen, incluyendo el uso de restos humanos para alimentar a los animales que se encontraban en la propiedad.
Detenciones y avances en la investigación
La Policía Nacional del Perú, en conjunto con el Ministerio Público, ha dictado una medida de detención preliminar por siete días contra Oscar Franco Tinco y Gabriel Condori Olmedo, ambos de 21 años. Los jóvenes son señalados como los presuntos responsables del homicidio y posterior descuartizamiento de la víctima, ocurrido en una residencia del distrito de San Jerónimo.
De acuerdo con los informes preliminares, el asesinato habría tenido lugar tras un encuentro donde se consumieron bebidas alcohólicas. Durante el registro del sitio, los funcionarios lograron incautar elementos de interés criminalístico, entre ellos dos cuchillos, un martillo y una tijera, herramientas que habrían sido empleadas para ejecutar el crimen.
A pesar de las capturas, el móvil del asesinato permanece bajo investigación. Los familiares de Benavides han manifestado su desconcierto, asegurando que no existía una relación de amistad entre la víctima y los detenidos. Ante el profundo dolor, los allegados han realizado manifestaciones frente a la sede policial en Cusco, exigiendo que se aplique todo el peso de la ley y que el caso no quede en la impunidad.