Según la información difundida, el enfoque central de esta iniciativa es robustecer la infraestructura eléctrica que alimenta al Metro de Caracas, un elemento crítico para asegurar la fluidez y continuidad en el traslado de los trenes.
Estrategias frente a las contingencias
Juan Ramírez, vicepresidente sectorial de Servicios Públicos, detalló que este espacio de diálogo tiene como finalidad diseñar un esquema de acción tanto preventivo como correctivo. La intención es establecer un canal de comunicación permanente y eficiente entre Corpoelec y el Centro de Control de Operaciones del Metro, permitiendo una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier fluctuación o avería eléctrica que pudiera comprometer el servicio.
En la sesión de trabajo participaron el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, y la ministra de Transporte, Jacqueline Faría. Durante su intervención, Faría resaltó que la capacidad de movilización masiva del subterráneo es posible gracias al esfuerzo constante de su fuerza laboral y a la articulación con el sistema eléctrico nacional.
“Estamos hablando de dos instituciones que prestan servicios esenciales para el pueblo y que son pilares de la ciudadanía”, afirmó la ministra, enfatizando la necesidad de que ambos organismos operen como un bloque unificado.
Se destacó además que el Metro de Caracas traslada diariamente a cerca de 450 mil personas, una cifra que exige un suministro de energía constante y sólido para proteger el derecho a la movilidad urbana. Este plan, alineado con las directrices de la presidencia, tiene como meta principal normalizar las frecuencias de paso y minimizar los tiempos de espera derivados de las inestabilidades en el voltaje.