En una reciente intervención realizada este 8 de abril, el economista y consultor Asdrúbal Oliveros analizó la coyuntura financiera del país y expuso una estrategia para fortalecer los ingresos de la fuerza laboral mientras se logra una mayor estabilidad en los ingresos petroleros.
Durante su participación en el programa radial del periodista Román Lozinski, Oliveros sugirió al Gobierno la implementación de un bono especial con una vigencia de seis meses. Esta medida surge como una alternativa ante la dificultad de decretar un aumento salarial convencional bajo el marco legal vigente.
«Si para el Estado resulta complejo incrementar el salario debido a las condiciones actuales de la Ley del Trabajo, se podría definir un periodo transitorio de seis meses donde se otorgue una asignación mensual adicional a lo que ya percibe el trabajador», argumentó el experto.
Aunque no precisó el monto exacto de este beneficio, Oliveros señaló que dicho pago podría canalizarse a través de mecanismos ya existentes, como los bonos de guerra económica o los cestatickets.
La inviabilidad de un salario mínimo de 200 dólares
Por otra parte, el consultor empresarial enfatizó que un incremento sustancial del sueldo mínimo, como el solicitado por diversos sindicatos, comprometería la totalidad del excedente estatal, lo cual lo hace inviable en el corto plazo.
«Es comprensible que se aspire a un sueldo mínimo de 200 dólares, pero si se pretende asignar la mitad a las pensiones, prácticamente todo el excedente se destinaría a cubrir estos pagos, y el Estado abarca mucho más que solo sus empleados», explicó.
Finalmente, Oliveros calificó como una cifra «realista» un ajuste del salario mínimo cercano a los 100 dólares mensuales. Según sus estimaciones, bajo los datos actuales, el Estado podría acercarse a ese monto, mientras que las pensiones podrían situarse en un rango de entre 50 y 80 dólares.