
El siniestro de gran magnitud se originó en el sector de La Boca, zona donde operan compañías del sector combustible y se encuentran tanques de almacenamiento.
Ángel Delgado, representante del Cuerpo de Bomberos de Panamá, notificó que, tras sofocar las llamas, se habilitó el paso por el puente, el cual estuvo restringido durante una hora. No obstante, se ordenó un nuevo cierre hasta el día siguiente para que el Ministerio de Obras Públicas realice las inspecciones técnicas necesarias y verifique si la estructura sufrió daños.
«La situación está volviendo a la normalidad», indicó Delgado, detallando que para extinguir el fuego se emplearon vehículos tipo «monitor» con gran caudal de agua, además de agentes químicos para enfriar al menos tres cisternas que ardían en el lugar.
El funcionario no descartó que las altas temperaturas influyeran en el origen del fuego, aunque enfatizó que se debe aguardar el dictamen de los investigadores especializados.

Aunque no ofreció detalles exhaustivos, señaló que se presume que el incendio ocurrió mientras trabajadores trasegaban combustible en un cisterna, momento en el que se produjo una explosión que fue captada en video. Los vehículos involucrados tienen una capacidad de entre 5.000 y 10.000 galones.
«La intensidad del fuego ha disminuido por completo. Mantenemos el control y seguiremos trabajando hasta asegurar totalmente la escena», afirmó.
Se sospecha que la persona desaparecida podría encontrarse dentro de uno de los cisternas afectados. Además de los vehículos, la maquinaria y materiales de la empresa operadora sufrieron daños considerables.
Inaugurado el 12 de octubre de 1962, el Puente de las Américas cuenta con una longitud de 1.654 metros y una altura de 61 metros sobre el nivel del agua. En su época, fue catalogado como uno de los puentes colgantes más extensos del mundo, según registros de la revista El Faro de la Autoridad del Canal de Panamá.
El tramo principal, que atraviesa el Canal, mide 344 metros. La estructura dispone de dos carriles en cada sentido, diseñados para soportar un flujo superior a los 9.500 vehículos diarios en sus inicios.

Esta obra, que se extiende sobre la entrada del Pacífico del Canal, representa un enlace fundamental entre América del Norte y del Sur, una conexión que se ve interrumpida por la selva del Tapón del Darién en la frontera con Colombia.
El puente fue proyectado cuando el Canal de Panamá, inaugurado en 1914, había fracturado la continuidad terrestre del istmo.
La existencia del Canal planteó un reto logístico significativo para el transporte terrestre, ya que el cruce dependía de transbordadores en las esclusas, lo que limitaba la comunicación y complicaba el tráfico.
Antes de la edificación del puente, el traslado de mercancías y personas dependía de un sistema de ferris, un método ineficiente que presentaba serios inconvenientes logísticos.