Esta declaración tuvo lugar durante un encuentro sostenido con representantes de diversas organizaciones religiosas, en el marco de las acciones para consolidar el Programa por la Paz y la Convivencia Democrática.
Rodríguez precisó que su alocución estará fundamentada en la búsqueda de la unidad nacional y en el rechazo categórico a las medidas coercitivas impuestas desde el exterior.
“Mañana me voy a dirigir al país con un mensaje muy claro, con una convocatoria: el consenso en Venezuela es rechazar las sanciones y exigir el cese del bloqueo económico, para que el país pueda respirar y sanar”, manifestó la alta funcionaria.
Alianza con el sector interreligioso
Durante la jornada, el secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, José Antonio Da Conceicao, hizo entrega a Rodríguez de una misiva redactada por el Foro Interreligioso Venezolano.
Dicho documento plantea una serie de estrategias para la agenda nacional, con el propósito fundamental de fomentar la convivencia entre los ciudadanos.
Al recibir estas propuestas, la presidenta encargada sostuvo que la denominada “situación humanitaria” es una consecuencia directa de las heridas sociales y económicas derivadas del bloqueo.
Mesas de trabajo para la atención social
Como respuesta a la iniciativa presentada por los líderes religiosos, Rodríguez propuso la conformación inmediata de una mesa de trabajo en conjunto con la Vicepresidencia Social. La finalidad es que las instituciones religiosas colaboren activamente en la atención de los sectores más vulnerables del país.
“Lo que ustedes están proponiendo es fundamental para la atención de la población en áreas de la salud, educación y protección social”, concluyó Rodríguez, resaltando el valor de la labor humanitaria que desempeñan las iglesias en el territorio nacional.