A través de un comunicado oficial, el Servicio Nacional de Migración (SNM) detalló que el individuo deportado poseía un historial de antecedentes criminales y, adicional a su supuesta conexión con la banda, había ingresado de forma irregular a Estados Unidos.
Aunque no se ofrecieron pormenores sobre las circunstancias de su detención, las autoridades panameñas recalcaron que estas «acciones son parte de las estrategias institucionales para reforzar el control migratorio y asegurar el orden y la seguridad en el país».
Esta medida se inscribe dentro del Plan Firmeza, la estrategia de seguridad pública del gobierno de José Raúl Mulino para el período que culmina en 2029. Dicho plan se centra en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y la delincuencia común mediante la mejora de los cuerpos de seguridad, el control de la migración y la implementación de políticas preventivas.
Este hecho recuerda a un caso de septiembre pasado, cuando fue detenido un migrante venezolano, también señalado como integrante del Tren de Aragua, mientras intentaba retornar voluntariamente a su país.
La situación migratoria en la región ha cambiado. Hasta 2024, la selva del Darién era una ruta principal para quienes se dirigían a Estados Unidos. Actualmente, se observa un flujo de migrantes que buscan regresar al sur, concentrándose en comunidades costeras de Panamá a la espera de transporte hacia la frontera colombiana.