Según el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas de Cuba (Cenais), el movimiento telúrico se registró a las 12:28 a.m. hora local, con epicentro en el mar. Específicamente, el sismo tuvo una profundidad de 20 kilómetros y una magnitud de 6,0, localizándose a 37 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo.
El informe del Cenais confirma que la sacudida fue perceptible tanto en Guantánamo como en la vecina provincia de Santiago de Cuba.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), entidad que monitorea la actividad sísmica global, detectó dos movimientos: el primero de 5,8 a las 12:28 a.m. a 11,6 km de profundidad, y una réplica de 4,7 unos dieciséis minutos más tarde, a 10 km de profundidad.
Asimismo, el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo (EMSC) reportó un terremoto inicial de 5,8 seguido por otro de 4,1.
La interrupción eléctrica masiva se debió a una falla en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba, cuyas causas están bajo investigación. Este incidente dejó sin servicio a más de nueve millones de cubanos y representa el sexto apagón generalizado en los últimos 18 meses.
Previo a esta «desconexión total», la situación energética en la isla ya era precaria, con cortes programados de hasta 15 horas diarias en La Habana y periodos sin luz que se extendían por hasta dos días consecutivos en otras provincias.