El centrocampista charrúa, desempeñándose como interior por la derecha, fue el artífice de la victoria merengue gracias a un impresionante despliegue de capacidad física y calidad técnica que superó la estrategia de Pep Guardiola, sobre todo en un lapso decisivo del partido.
El equipo bajo la dirección de Álvaro Arbeloa mostró una propuesta atrevida y decidida desde el comienzo. Con un Tchouaméni dominante en el mediocampo y la firmeza de Huijsen y Rudiger en la defensa, el Madrid logró neutralizar por completo la amenaza de Erling Haaland.
Valverde inauguró su cuenta personal al aprovechar un pase largo de Thibaut Courtois, que controló y se acomodó para superar a Donnarumma. Más tarde, aumentó la diferencia con un movimiento inteligente hacia el área y un remate cruzado con la pierna izquierda. El momento cumbre de su actuación llegó en el segundo tiempo: recibió un balón aéreo de Brahim, lo controló magistralmente para esquivar a su defensor y, sin que tocara el suelo, conectó una volea que selló el marcador.
A pesar de su claro dominio, el Real Madrid no logró una victoria más abultada debido a un penalti fallado por Vinícius Jr., lo que llevó al equipo a controlar el ritmo del juego en los minutos finales. El City, por su parte, se mostró impreciso y sin capacidad de generar peligro, exigiendo poco al guardameta Courtois, quien respondió con seguridad en las escasas ocasiones que la defensa lo requirió tras la salida de Ferland Mendy por precaución en el entretiempo.
Con este marcador, el conjunto español se prepara para viajar a Inglaterra con la confianza en alto y una ventaja que pone en aprietos al Manchester City, obligándolo a encontrar una fórmula para contrarrestar el empuje de un Valverde que se consagró como una figura estelar en el Santiago Bernabéu.