La joven, quien ahora vive bajo la tutela de sus tíos, manifestó su malestar ante la creciente práctica de algunos usuarios que emplean programas digitales para recrear cómo lucirían hoy Mónica Spear y su esposo, Thomas Henry Berry.
«La inteligencia artificial no nos va a ayudar a superar una muerte que ya sucedió», declaró Maya con notable madurez, argumentando que este tipo de creaciones, más que un homenaje, representan una dolorosa alteración de los hechos.
Con una determinación que ha llamado la atención de los admiradores de su madre, Maya solicitó que se honre el recuerdo de la actriz y se le permita «descansar en paz».
En su mensaje, la adolescente destacó varios aspectos fundamentales:
Evitar la especulación: Manifestó su rechazo a que otras personas supongan lo que Mónica pensaría o haría en el presente. «Nadie sabe qué hubiera hecho ella, ni siquiera yo».
Aceptar la realidad: Exhortó a los fanáticos a no referirse a su madre como si aún estuviera con vida, describiendo el acto de revivir momentos trágicos con IA como algo «no sano».
Petición de cierre: Empleó la frase «déjenla morir» como una metáfora para expresar la urgencia de concluir ese capítulo y respetar el legado de la actriz sin manipulaciones tecnológicas.
El asesinato de Mónica Spear y su pareja es uno de los sucesos más lamentables de la historia reciente de Venezuela. El 6 de enero de 2014, la protagonista de ‘Mi Prima Ciela’ y su esposo fueron víctimas de un asalto en la autopista Puerto Cabello-Valencia.
Maya, quien en ese entonces tenía apenas 5 años, sobrevivió al violento hecho con una herida en la pierna. Desde ese momento, se convirtió en un emblema de fortaleza para una familia marcada por la tragedia.
Actualmente, como una adolescente que ha encontrado su propia voz, Maya Berry Spear busca resguardar la integridad de su historia familiar ante los nuevos retos que impone la era digital.