La noche ya se perfilaba complicada desde que Arbeloa decidió realizar una rotación drástica en su once inicial, excluyendo de la convocatoria a figuras de la talla de Kylian Mbappé y Jude Bellingham. El partido comenzó con dificultades de visibilidad y un Madrid poco fluido que se vio sorprendido en el minuto 42, cuando Javi Villar, canterano formado en Valdebebas, adelantó al conjunto manchego con un preciso cabezazo tras un saque de esquina.
A pesar de que el argentino Franco Mastantuono consiguió el empate provisional justo antes del descanso, el desarrollo del encuentro no varió en la segunda mitad. El Real Madrid mantuvo la posesión del balón sin generar profundidad, mientras el equipo local, que actualmente se encuentra en la parte baja de la Segunda División, resistía con una defensa organizada hasta que Jefté Betancor puso el 2-1 en el minuto 82, aprovechando un despeje defensivo deficiente.
El dramatismo alcanzó su punto álgido en el tiempo de descuento. Gonzalo García parecía salvar la situación para Arbeloa al anotar el 2-2 en el minuto 91, un marcador que enviaba el partido a la prórroga. Sin embargo, en la última jugada del encuentro, en el minuto 94, Jefté Betancor orquestó un contragolpe letal y batió a Lunin con un disparo ajustado al palo, desatando la euforia en Albacete y confirmando el estrepitoso fracaso madridista.
Con esta eliminación, el Real Madrid agudiza su crisis institucional y deportiva, perdiendo dos títulos en menos de una semana. Arbeloa ahora se enfrenta al desafío de restaurar el ánimo de una plantilla bajo escrutinio y de una afición que el próximo sábado en el Bernabéu emitirá su veredicto.