El organismo rector del balompié global explicó que, mediante un «procedimiento ahora simplificado», los árbitros detendrán el juego después de 22 minutos de cada mitad para permitir que los futbolistas se hidraten.
Estas interrupciones para la hidratación no estarán condicionadas por el clima o la temperatura ambiente, sino que serán dictaminadas por los colegiados «en todos los compromisos, asegurando una igualdad de condiciones para todos los equipos», según precisó la FIFA.
«Sin importar el recinto, si posee techo o no, y la temperatura, habrá una pausa para beber agua de tres minutos en cada partido. Durará exactamente tres minutos en ambas mitades, desde el instante en que el árbitro pite», afirmó Manolo Zubiria, director del certamen. Asimismo, aclaró que «si el encuentro debe ser interrumpido en el minuto 20 o 21 por una lesión, por supuesto se conversará con el árbitro».
Eventos de Apertura y Clausura
Por otra parte, la organización presidida por Gianni Infantino también tiene previsto realizar tres ceremonias de apertura. La primera se llevará a cabo antes del partido inicial en el Estadio Azteca de México, que enfrentará a la selección local con Sudáfrica, el próximo jueves 11 de junio.
Las siguientes inauguraciones coincidirán con el debut de los otros dos países anfitriones, el viernes 12. Una será en el encuentro entre Canadá y un rival por definir (Bosnia, Italia, Irlanda del Norte o Gales), y la otra en Los Ángeles, con el choque entre Estados Unidos y Paraguay.
Adicionalmente, para la gran final, programada para el domingo 19 de julio en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, se está planificando un espectáculo para celebrar en el descanso por primera vez en la historia de los Mundiales, además de la ya tradicional ceremonia de clausura.