Según el reporte policial divulgado por el medio Vargas Reporta, el incidente se originó cuando la madre de la joven utilizó el ejemplo del regaño de otra mujer a su hijo para amonestar a su hija. Este acto, al parecer, generó malestar en la menor, quien decidió retirarse a su hogar. Aproximadamente una hora después, al regresar a la vivienda, la madre encontró la puerta principal cerrada desde el interior. Con la ayuda de un vecino, logró acceder a la casa por la parte trasera, descubriendo a su hija suspendida y sin vida.
La adolescente fue trasladada de urgencia a la Clínica Popular Alfredo Machado de Catia La Mar, donde ingresó cerca de las 10:00 pm. Lamentablemente, los profesionales de la salud confirmaron su deceso.
En el lugar de los hechos, las autoridades encontraron un cuaderno que contenía un mensaje póstumo redactado por la joven. En la nota, la adolescente expresaba: “A veces intentar ser buena cuando en realidad no lo eres, es muy difícil ver cómo todos te juzgan cuando solo necesitas ser comprendida. Muchas veces, en vez de un regaño, hace falta un abrazo”.
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ha iniciado las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias exactas que rodearon este lamentable acontecimiento.
Este suceso se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la salud mental de los jóvenes. Organismos especializados y defensores de los derechos de la niñez han venido alertando sobre un incremento en los casos de depresión y conductas autodestructivas entre los adolescentes venezolanos, a menudo vinculados a entornos familiares conflictivos, presiones sociales y la falta de acceso a apoyo psicológico adecuado.