En una reciente conversación para el pódcast de Rodner Figueroa, Batista abrió su corazón para narrar aspectos de su vida personal y profesional. Abordó su profundo amor por su único hijo, Sebastián, sus participaciones en telenovelas, su experiencia en el Miss Venezuela, su vida actual en Estados Unidos y, por supuesto, sus vivencias en el barrio.
La actriz describió cómo era su hogar de infancia, mencionando que estaba construido de bahareque, contaba con un baño sin poceta y que a veces enfrentaban escasez de alimentos. Sin embargo, enfatizó la constante protección y guía de sus padres, Migdalis y Luis Batista, quienes fueron fundamentales para motivarla a estudiar y a perseguir sus aspiraciones.
Con una familia numerosa de ocho hermanos y creciendo en un entorno de bajos recursos, muchos considerarían un gran desafío alcanzar metas importantes. No obstante, para la bella actriz, estas circunstancias nunca representaron un obstáculo para materializar su gran anhelo de trabajar en la televisión.
“Mamá y papá me alentaron a nunca conformarme, en especial mi mamá quien insistía que había que estudiar, ella quería lo mejor para sus hijos. Mi mamá fue ama de casa toda su vida y papá trabajaba. Ella nos ensañó también a administrar el dinero para tener ahorros”, comentó Batista.
A los 20 años, la actriz ya había logrado adquirir una casa y un vehículo, demostrando su capacidad de superación y el fruto de su esfuerzo.
