Según las indicaciones del técnico durante la práctica, Brasil podría enfrentarse a Chile el próximo jueves en el Maracaná con una línea de ataque compuesta por cuatro futbolistas. Los nombres que suenan para esta ofensiva son Raphinha (Barcelona) y Gabriel Martinelli (Arsenal) en las bandas, acompañados por Estêvão (Chelsea) y João Pedro (Chelsea) en posiciones más centrales.
Esta misma táctica de juego agresivo fue empleada por Ancelotti en junio, en el partido donde Brasil superó a Paraguay, asegurando así su pase a la próxima Copa del Mundo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. En aquella ocasión, los encargados del ataque fueron Vinícius Junior (Real Madrid) y Raphinha en los extremos, mientras que Matheus Cunha y Gabriel Martinelli ocuparon el centro del ataque.
En la sesión de entrenamiento llevada a cabo en la moderna Granja Comary, Ancelotti también dejó entrever que Casemiro (Manchester United) sería el único mediocampista de contención. Bruno Guimaraes (Newcastle) tendría la responsabilidad de la creación de juego ofensivo.
La posible alineación se completaría con Alisson (Liverpool) bajo los tres palos, y en la defensa estarían Wesley (Roma), Marquinhos (PSG), Gabriel Magalhães (Arsenal) y Douglas Santos (Zenit de San Petersburgo).